
29 Jul El consentimiento en el RGPD y su impacto en el marketing online
El tratamiento de datos personales es un elemento para tener en gran consideración en el ámbito del marketing online. Desde el envío de newsletters hasta la personalización de contenidos o la publicidad segmentada, la obtención y uso de información personal debe hacerse conforme al RGPD y a las normativas vigentes.
El consentimiento en el RGPD y su impacto en el marketing online
La exigencia legal de la Unión Europea es el consentimiento informado para un uso adecuado de los datos, tal y como lo establece el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD).
¿En qué consiste el consentimiento según el RGPD?
El consentimiento es una de las bases legales que permite a las organizaciones tratar datos personales. El RGPD impone requisitos estrictos para asegurar que los interesados tengan un control real sobre sus datos. Según informa la consultora de protección de datos Forlopd y basándose en el RGPD, para que el consentimiento sea válido debe cumplir con las siguientes características:
Finalidad específica: debe otorgarse para uno o varios fines concretos y claramente determinados.
Libre: no puede haber coacción ni condicionamientos. El usuario debe poder decidir voluntariamente.
Informado: el interesado debe saber con claridad para qué se utilizarán sus datos y quién los tratará.
Inequívoco: el consentimiento debe manifestarse mediante una acción clara, como una declaración escrita o una acción afirmativa.
Revocable: el usuario tiene derecho a retirar su consentimiento en cualquier momento.
Verificable: el responsable del tratamiento debe poder demostrar que ha obtenido el consentimiento.
Lenguaje claro en el texto referente al tratamiento y finalidad, así como presentación diferenciada
Los pilares clave del RGPD

Uno de los principios clave del RGPD es la transparencia. Por ello, toda solicitud de consentimiento debe formularse en un lenguaje claro, sencillo y accesible. Además, cuando se incluye en formularios o contratos, debe presentarse de forma separada del resto de textos legales o condiciones, para evitar ambigüedades o consentimientos implícitos.
En estrategias de marketing como en el envío de newsletters, el uso de cookies con fines publicitarios, o la elaboración de perfiles basados en comportamientos de navegación, requieren el consentimiento explícito del usuario, especialmente si se trata de decisiones automatizadas o transferencias internacionales de datos.
Si se recaban datos para diferentes finalidades (por ejemplo, una para gestionar una cuenta de usuario y otra para enviar comunicaciones comerciales), el RGPD exige que se permita al interesado aceptar o rechazar cada finalidad por separado, a menos que estén estrechamente vinculadas entre sí.
Una oportunidad para generar confianza
Cumplir con los criterios anteriores es necesario siempre y cuando se utilicen datos de usuarios o clientes. Además, el consentimiento debe ser explícito en casos especiales
Esto ocurre, por ejemplo, cuando se tratan categorías especiales de datos (como salud, orientación sexual o creencias religiosas), o cuando se realizan transferencias internacionales de datos fuera del Espacio Económico Europeo.
El consentimiento es una garantía para los usuarios y una responsabilidad para las organizaciones. En el ámbito del marketing online, respetar las exigencias del RGPD no solo es una obligación legal, sino también una oportunidad para construir relaciones más transparentes y de confianza con los usuarios.
Adoptar buenas prácticas en la obtención y su gestión no solo evita sanciones, sino que refuerza la reputación y credibilidad de cualquier empresa.
Pero, ¿qué se puede considerar motivo de sanción?
La falta de consentimiento puede constituir una infracción grave o muy grave según cada caso. Y abarcan desde tratar datos sin base legal, no informar adecuadamente a los titulares de los datos, obtener el consentimiento de forma ambigua, hasta no respetar la retirada de consentimiento.
Las sanciones son impuestas por la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), y dependiendo de cada caso aplica un correctivo sancionado llegando hasta los 20 millones de euros o el 4% del volumen de negocio anual en los casos muy graves.
Mientras que en ecommerce pequeños y medianos, se han recibido sanciones de 3.000€ a más de 30.000€ por usar cookies o formularios sin consentimiento válido.
Cumplir con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) tanto en la recogida y tratamiento de los datos es un requisito indispensable actualmente, tanto se pretenda realizar comunicaciones comerciales o establecer unas preferencias publicitarias en un sitio web, o simplemente obtener las métricas de los visitantes.
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